Omnibus I sacó al 90% de las empresas del ámbito de la CSRD. Si eres una de ellas, probablemente respiraste aliviado. Pero antes de archivar el tema, hay una pregunta que conviene hacerse: ¿han dejado tus clientes, tus bancos y tus inversores de pedirte datos ESG?
Lo que cambió con Omnibus I
Desde el 18 de marzo de 2026, la Directiva 2026/470 conocida como Omnibus I elevó los umbrales de la CSRD a más de 1.000 empleados y más de 450 millones de euros de facturación. El resultado: el número de empresas europeas obligadas a reportar pasó de unas 50.000 a aproximadamente 5.000.
Si tu empresa tiene 300 empleados y factura 80 millones, ya no estás en scope. Técnicamente, no tienes que preparar un informe de sostenibilidad según los ESRS. No necesitas una evaluación de doble materialidad. No tienes obligación de assurance.
Y sin embargo, nada de eso cambia lo que te pide el mercado.
La regulación se fue. Las expectativas, no.
Aquí es donde muchas empresas están cometiendo un error de lectura. Confunden “no estoy obligado a reportar” con “no necesito tener mis datos en orden”. Son cosas muy distintas.
Tu cliente grande ese que sí está en scope CSRD necesita datos de alcance 3 de su cadena de suministro para completar su propio reporte. Tú eres su cadena de suministro. Que la ley no te obligue a reportar no significa que tu cliente no te lo vaya a exigir. Y si no se lo das tú, se lo dará tu competencia.
Los bancos están en la misma dinámica. Las entidades financieras sujetas al Reglamento de Taxonomía y a los requisitos de Pilar III necesitan datos ESG de las empresas a las que prestan. No porque quieran, sino porque les toca. Si solicitas financiación y no puedes demostrar que gestionas tus riesgos climáticos, el coste del crédito sube. O directamente no lo consigues.
Y luego están los fondos de inversión. Los mandatos ESG siguen activos. Las gestoras necesitan información comparable y fiable para justificar sus decisiones de inversión ante sus propios reguladores. Que tu empresa no esté obligada a reportar no la hace invisible para el mercado de capitales.
VSME: el estándar que nadie te obliga a cumplir pero todos te van a pedir
EFRAG publicó en diciembre de 2024 el VSME Voluntary Sustainability Reporting Standard for SMEs. Es un estándar voluntario pensado para empresas que quedan fuera del scope CSRD pero necesitan responder a las peticiones de datos de su cadena de valor.
El VSME no es un ESRS en miniatura. Es un marco mucho más ligero, con tres módulos progresivos: un nivel básico de métricas mínimas, un nivel de políticas y acciones, y un nivel de narrativa estratégica. La idea es que cada empresa elija el nivel que se ajusta a lo que le piden, sin tener que montar un departamento de reporting.
Lo interesante es lo que está pasando en la práctica. Las grandes empresas en scope CSRD están empezando a decirle a sus proveedores: “mándame tus datos en formato VSME.” No es una obligación legal. Es una petición comercial. Pero cuando tu principal cliente te lo pide, la diferencia entre legal y comercial se difumina bastante rápido.
La formalización del VSME como referencia oficial está prevista para junio de 2026. A partir de ahí, espera que esas peticiones se multipliquen.
Lo que te van a pedir (y lo que deberías tener listo)
No necesitas montar un reporte CSRD completo. Pero sí necesitas tener un pack de datos mínimo que puedas compartir cuando te lo pidan y que sea creíble.
Esto es lo que estamos viendo que piden con más frecuencia las grandes empresas a sus proveedores:
Huella de carbono: Alcance 1 y 2 como mínimo, idealmente con alcance 3 upstream. No hace falta una auditoría completa, pero sí una metodología reconocible (GHG Protocol) y datos trazables.
Plan de reducción: No un documento de 50 páginas. Unas metas cuantificadas a 3-5 años con las acciones principales que vas a tomar. El RD 214/2025 ya te obliga a esto si estás en el ámbito de la Ley 11/2018, así que probablemente ya deberías tenerlo.
Políticas básicas: Medio ambiente, derechos laborales, gobernanza. No necesitan ser perfectas. Necesitan existir y ser coherentes con lo que haces.
Datos de cadena de valor: Si tú eres proveedor de una empresa en scope, esa empresa necesita tus datos para su alcance 3. Cuanto más fácil se lo pongas, más difícil será que te sustituyan.
Todo esto cabe en lo que llamamos un “pack VSME+”: un baseline VSME ampliado con los KPIs específicos que más te piden tus principales clientes y financiadores. No es un ejercicio teórico. Es mapear las cinco preguntas que te hacen más a menudo y tener las respuestas listas antes de que te las vuelvan a hacer.
El coste de no hacer nada
Hay un escenario que vemos repetirse. La empresa queda fuera del scope CSRD, su dirección interpreta que “ya no toca reportar”, y el equipo de sostenibilidad si lo hay pierde presupuesto y prioridad.
Seis meses después, llega un RFP de un cliente importante que incluye un cuestionario ESG de 40 preguntas. O el banco pide datos para renovar una línea de crédito. O un fondo de inversión solicita información para su due diligence. Y la empresa no tiene nada preparado.
El coste no es una multa. El coste es perder un contrato, pagar más por la financiación, o quedar fuera de un proceso de selección. Son costes invisibles hasta que te tocan. Y cuando te tocan, no hay forma rápida de recuperar el tiempo perdido.
Qué puedes hacer hoy
Lo primero es dejar de pensar en esto como “cumplir con la normativa” y empezar a verlo como “tener mis datos listos para cuando me los pidan.” El cambio de mentalidad importa porque cambia la urgencia.
Mapea quién te pide datos ESG hoy: clientes, bancos, inversores, socios. Identifica las preguntas que se repiten. Prepara respuestas estandarizadas con datos actualizados.
Centraliza la recogida de datos de emisiones, energía, residuos y agua. No en un Excel que solo entiende una persona, sino en un sitio donde cualquiera del equipo pueda acceder, actualizar y exportar.
Y si todavía no tienes tu huella de carbono calculada: empieza por ahí. El RD 214/2025 ya te obliga, el VSME te lo va a pedir, y tus clientes no van a esperar a ninguno de los dos.
Estar fuera del scope no es estar fuera de juego. Es tener la libertad de prepararte a tu ritmo pero prepararte.