Actualmente, cada vez más empresas están tomando medidas para reducir su impacto ambiental y mejorar su sostenibilidad a largo plazo. Una de las herramientas más efectivas para lograr esto son las métricas de intensidad personalizadas, que permiten medir la eficiencia ambiental de una empresa en términos de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por unidad relevante de medida.
Las métricas de intensidad son herramientas que ayudan a medir cuántas emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) produce una empresa en relación con su actividad, como la producción o el número de empleados.
Un buen software de sostenibilidad ya incluye el cálculo de métricas de intensidad ajustadas por unidad económica

Al utilizar métricas de intensidad, las empresas pueden comprender y reducir su impacto ambiental, identificar áreas de mejora y alcanzar sus objetivos de sostenibilidad. Además, pueden mejorar su reputación y competitividad en el mercado.
Algunas métricas de intensidad comunes incluyen emisiones de GEI por unidad de producción, por empleado o por área superficial. Estas métricas se adaptan a diferentes sectores industriales y ayudan a las empresas a medir su eficiencia ambiental.
Sin métricas de intensidad, las empresas pueden perder la oportunidad de comprender y mejorar su impacto ambiental, lo que podría generar pérdidas de eficiencia, costos más altos y una reputación negativa en términos de sostenibilidad.
Establecer métricas de intensidad personalizadas es clave para las empresas. No solo ayuda a medir su impacto ambiental, sino también a mejorar la eficiencia de sus procesos y su competitividad en el mercado. Al identificar las áreas de alto impacto y establecer objetivos concretos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las empresas pueden optimizar sus operaciones y recursos, generando ahorros económicos y mayor sostenibilidad. Esto también mejora su reputación y posición en el mercado, abriendo nuevas oportunidades de negocio y relaciones sólidas con clientes y proveedores.
En resumen, establecer métricas de intensidad personalizadas ayuda a las empresas a mejorar su eficiencia y competitividad al identificar áreas críticas y optimizar procesos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto no solo significa ahorros financieros y sostenibilidad a largo plazo, sino también una mejor reputación y cumplimiento normativo.
Implementar métricas de intensidad personalizadas puede parecer una tarea desalentadora al principio, pero en realidad es bastante sencillo con Dcycle.
En resumen, las métricas de intensidad personalizadas son herramientas valiosas para que las empresas midan y monitoreen su impacto ambiental. Ayudan a establecer objetivos específicos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y mejorar la transparencia y la reputación en el mercado. También cumplen con los requisitos regulatorios y mejoran la competitividad.
En Dcycle.io, proporcionamos una solución fácil e intuitiva para que las empresas midan, monitoreen y analicen eficientemente sus métricas de intensidad personalizadas. Esto les permite identificar oportunidades de mejora y enfocarse en las áreas de mayor impacto ambiental.
¿Quieres empezar a medir la eficiencia ambiental de tu empresa fácilmente e intuitivamente con métricas de intensidad personalizadas?
Para ayudarte a entender mejor las métricas de intensidad personalizadas y su importancia para la sostenibilidad empresarial, aquí tienes un glosario de algunos términos clave.
Sí, en la práctica muchas empresas industriales tienen que responder igual. Clientes y bancos piden datos de cadena de valor, huella y controles.
Puedes no publicar, pero vas a tener que demostrar.
Depende de tu doble materialidad, pero en industria suelen aparecer con frecuencia E1 (clima), E2 (contaminación y sustancias), E5 (circularidad), S1 (seguridad y condiciones laborales), S2 (cadena de valor) y G1 (conducta y controles).
Se estructura como proceso: inventario de IROs por planta y proceso, criterios de evaluación, umbrales, evidencias y decisiones registradas.
Así puedes defender el por qué ante revisión y repetirlo cada año sin reinventarlo.
Lo mínimo viable suele estar ya en tu organización: facturas y contadores de energía, datos EHS, compras y proveedores, RRHH y PRL, y registros de residuos y agua.
Se puede arrancar con un piloto por planta y escalar.
Con un enfoque realista: datos primarios cuando existan, y factores secundarios justificables cuando no.
Con trazabilidad de supuestos, versiones y evidencias por categoría.