Diferencias clave entre el EINF y la CSRD


1. Informes obligatorios en la CSRD: más empresas implicadas
2. Temas ampliados: más áreas cubiertas y mayor nivel de detalle
3. De la materialidad a la doble materialidad: cambio de enfoque
4. Verificación de datos: la auditoría externa pasa a ser obligatoria
Cómo la CSRD incrementa la carga de trabajo en comparación con el EINF
Cómo Dcycle puede ayudarte a cumplir con la Directiva CSRD
La Directiva de Información Corporativa sobre Sostenibilidad (CSRD) es una ampliación de lo que ya conocías sobre el Estado de Información No Financiera (EINF).
Ambas normativas tienen como objetivo promover la transparencia en la sostenibilidad corporativa. Sin embargo, la CSRD introduce varios cambios clave que la diferenciarán de las prácticas establecidas por el EINF.
Explicamos las principales diferencias entre el EINF y la CSRD para que puedas entender cómo te afectarán.
Comprende el cambio del EINF a la CSRD utilizando un software de CSRD que cubre ambos marcos normativos.
EINF: los requisitos de información solo se aplicaban a un número limitado de empresas. Esto significaba que muchas empresas medianas o no cotizadas no estaban obligadas a informar sobre datos de sostenibilidad.
Directiva CSRD: en comparación, la directiva amplía de forma significativa el alcance de la información obligatoria. Ya no se aplica únicamente a las empresas cotizadas; las grandes empresas no cotizadas y algunas empresas medianas que cumplan los umbrales establecidos por la nueva directiva también estarán obligadas a cumplirla.
Si no estás seguro de si la CSRD se aplica a tu empresa, puedes leer más detalles en este artículo.
EINF: exigía a las empresas informar sobre áreas clave como los derechos humanos, el impacto social y las medidas contra la corrupción. Aunque estos temas son esenciales, el EINF no requería un análisis tan detallado ni incluía otras cuestiones críticas.
Directiva CSRD: amplía los temas que deben abordarse y exige un análisis mucho más detallado. Por ejemplo, ahora las empresas deben proporcionar información exhaustiva sobre los riesgos climáticos, la transición energética y la forma en que gestionan sus cadenas de suministro.
EINF: la auditoría externa era recomendable, pero no obligatoria.
Directiva CSRD: el proceso de verificación cambia de forma significativa. Ahora, la verificación externa de los datos es obligatoria. Esto significa que todas las empresas sujetas a la CSRD deben someter sus informes de sostenibilidad a una auditoría externa para garantizar la exactitud y el cumplimiento de los nuevos estándares establecidos por la directiva. Las empresas deben cumplir con los requisitos del ICAC (Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas).
Además, esta verificación irá acompañada de sanciones y multas en caso de fallos, incumplimientos u otros motivos.
La CSRD no es solo una ampliación del EINF; representa una carga de trabajo mucho mayor. Exige un nivel de información mucho más detallado, abarca más áreas y obliga a implementar la doble materialidad y la verificación externa.
Esto se traduce en: gestionar más datos, realizar análisis más profundos sobre riesgos y oportunidades de sostenibilidad y coordinar a múltiples departamentos dentro de la empresa. Hemos detallado los cambios clave que impulsarán este aumento de la carga de trabajo.

Si ya cuentas con una base sólida de datos EINF, has avanzado parte del camino, pero la CSRD es mucho más amplia y detallada. No esperes a 2026 para empezar a adaptarte.
EINF: el concepto de materialidad en el EINF se centraba principalmente en el impacto de las actividades empresariales sobre el medioambiente y la sociedad, sin exigir un análisis de los riesgos de sostenibilidad a los que se enfrentaba la propia empresa.
Directiva CSRD: introduce el concepto de doble materialidad. Esto significa que las empresas deben evaluar no solo cómo sus actividades impactan en el medioambiente (como ocurría en el EINF), sino también identificar y evaluar los riesgos que los factores externos de sostenibilidad suponen para el negocio. Este enfoque de doble materialidad obliga a las empresas a reflexionar no solo sobre su impacto, sino también sobre los riesgos externos que pueden afectar a su estrategia y a su viabilidad a largo plazo.
Si quieres saber más sobre la doble materialidad, lo puedes leer aquí.
Sí, en la práctica muchas empresas industriales tienen que responder igual. Clientes y bancos piden datos de cadena de valor, huella y controles.
Puedes no publicar, pero vas a tener que demostrar.
Depende de tu doble materialidad, pero en industria suelen aparecer con frecuencia E1 (clima), E2 (contaminación y sustancias), E5 (circularidad), S1 (seguridad y condiciones laborales), S2 (cadena de valor) y G1 (conducta y controles).
Se estructura como proceso: inventario de IROs por planta y proceso, criterios de evaluación, umbrales, evidencias y decisiones registradas.
Así puedes defender el por qué ante revisión y repetirlo cada año sin reinventarlo.
Lo mínimo viable suele estar ya en tu organización: facturas y contadores de energía, datos EHS, compras y proveedores, RRHH y PRL, y registros de residuos y agua.
Se puede arrancar con un piloto por planta y escalar.
Con un enfoque realista: datos primarios cuando existan, y factores secundarios justificables cuando no.
Con trazabilidad de supuestos, versiones y evidencias por categoría.