Cómo hacer la Doble Materialidad con Dcycle.


El análisis de doble materialidad en Dcycle sigue un proceso estructurado basado en los datos de la empresa. A partir de su actividad económica, se identifican las cuestiones de sostenibilidad relevantes y se integran las partes interesadas para evaluar tanto su impacto ambiental y social como su relevancia financiera.
La doble materialidad es clave en la CSRD. Compréndela y aplícala con un software CSRD que integra ambos enfoques
El primer paso es identificar los proveedores y clientes más relevantes. Se solicita la lista de proveedores y clientes junto con sus valores de venta. Aplicando el principio de Pareto, se seleccionan los proveedores que representan el 80 % del gasto y los clientes que generan el 80 % de los ingresos.
Además, se identifican las partes interesadas que pueden verse afectadas por la actividad de la empresa, incluyendo empleados, inversores y la comunidad en general.
Las cuestiones de sostenibilidad se determinan a partir de documentos internos, como el Estado de Información No Financiera (EINF) o los análisis de riesgos, junto con documentación de referencia pública, como matrices de materialidad sectoriales.
Para valorar la importancia de cada cuestión, se realizan encuestas a las partes interesadas. A través de estos cuestionarios, se evalúa su impacto social, los riesgos asociados y las oportunidades financieras vinculadas a cada área de sostenibilidad.
El resultado del análisis es un porcentaje de materialidad. Si una cuestión de sostenibilidad supera el 70 % en materialidad de impacto o en materialidad financiera, se considera material y debe ser reportada.
Con este enfoque, Dcycle proporciona un análisis preciso y basado en datos, facilitando la toma de decisiones estratégicas en sostenibilidad y cumplimiento normativo.
Cada cuestión se valora en una escala del 1 al 4, midiendo su impacto positivo y negativo, así como su relevancia financiera.
Los resultados de los cuestionarios constituyen la variable de magnitud. Cada parte interesada tiene el siguiente peso en el valor final de cada cuestión de sostenibilidad:
Los valores de escala, irremediabilidad y probabilidad se ajustan según la industria y la intensidad de la actividad económica.
Sí, en la práctica muchas empresas industriales tienen que responder igual. Clientes y bancos piden datos de cadena de valor, huella y controles.
Puedes no publicar, pero vas a tener que demostrar.
Depende de tu doble materialidad, pero en industria suelen aparecer con frecuencia E1 (clima), E2 (contaminación y sustancias), E5 (circularidad), S1 (seguridad y condiciones laborales), S2 (cadena de valor) y G1 (conducta y controles).
Se estructura como proceso: inventario de IROs por planta y proceso, criterios de evaluación, umbrales, evidencias y decisiones registradas.
Así puedes defender el por qué ante revisión y repetirlo cada año sin reinventarlo.
Lo mínimo viable suele estar ya en tu organización: facturas y contadores de energía, datos EHS, compras y proveedores, RRHH y PRL, y registros de residuos y agua.
Se puede arrancar con un piloto por planta y escalar.
Con un enfoque realista: datos primarios cuando existan, y factores secundarios justificables cuando no.
Con trazabilidad de supuestos, versiones y evidencias por categoría.